Para negocios que presupuestan a medida
Cada presupuesto que tardas en enviar es un cliente que llama a otro.
Nexo ordena las solicitudes que te entran, entiende lo que falta, prepara un presupuesto preliminar y programa el seguimiento. Tú revisas y decides. Siempre.
Lo que pasa un martes cualquiera
No es que un presupuesto sea difícil.
Es que entran varios y no llegas a todos.
- Llega una solicitud, la apuntas para luego, y para luego son tres días.
- Falta la medida buena, así que escribes preguntando. Y esperas.
- El presupuesto lo sabe hacer una persona del equipo. Si no está, no sale.
- Cuando por fin respondes, el cliente ya tiene otro presupuesto encima de la mesa.
Casi nunca se pierde por precio. Se pierde por tardar.
Ponle número
¿Cuánto se te enfría al año?
Mueve los tres controles con tus datos reales. No se envía nada: el cálculo ocurre en tu navegador y nadie lo ve.
Se te enfría al año, en presupuestos que no llegaste a cerrar
378 000 €
Son 108 solicitudes al año que entraron y no acabaron en respuesta a tiempo.
Es una estimación con tus propios números, no una promesa. Nexo no recupera todo eso. Pero recuperar una parte ya suele pagar el trabajo de un año.
Qué cambia
La misma solicitud, con un camino.
Cinco pasos. Pulsa cualquiera para verlo.
Todo lo que entra, en un sitio
Formulario, correo y teléfono acaban en la misma lista, ordenada por lo que vale y por lo que lleva esperando. Se ve de un vistazo qué atender primero.
Se lee sola y dice qué falta
Separa lo que ya sabes de lo que hay que confirmar antes de dar un precio. En vez de descubrir el dato que falta a mitad del presupuesto, lo sabes al abrir.
Un precio preliminar, con sus partidas
No es la oferta final, y lo dice claramente. Es el marco con el que empezar a hablar sin que pasen tres días. Los importes se ajustan a mano.
El correo, escrito y sin enviar
Queda redactado y esperando. Lo lees, lo cambias si quieres y lo mandas tú. Nunca sale nada solo.
Y no se cae del mapa
Queda un siguiente paso con fecha. El silencio deja de ser una fuga silenciosa y pasa a ser algo que alguien revisa.
Pruébalo aquí mismo
Escribe lo que sabes del cliente.
Mira lo que deja de faltar.
Esto no es un vídeo ni una animación: escribe y responde. Prueba con algo como «el acceso es desde la calle y lo necesitan esta semana».
Falta por confirmar
- Medidas finales
- Sistema de apertura
- Ubicación de instalación
- Montaje
- Fecha aproximada
No queda ningún dato pendiente. Aun así, el precio lo valida una persona antes de salir.
Con tu solicitud real, tu vocabulario y tus datos que faltan, hace exactamente esto.
Lo primero que preguntan
«¿Y esto va a mandar cosas raras a mis clientes?»
No, porque no manda nada. Nexo prepara: ordena la información, señala lo que falta, redacta un borrador y propone un precio. Todo se queda esperando a que una persona lo lea.
El correo no sale hasta que le das a enviar. El precio no es oferta hasta que lo validas. Y ningún cliente se da por ganado ni por perdido sin que lo decida alguien de tu equipo.
La IA propone. La persona decide.
Y tus datos
Antes o después aparece la pregunta: ¿dónde acaba todo esto?
Las solicitudes de tus clientes llevan direcciones, teléfonos, medidas de sus casas y lo que están dispuestos a gastar. No es información inocente.
Por eso estos sistemas se diseñan decidiendo desde el principio qué datos salen de tu casa y cuáles no, en vez de descubrirlo cuando ya están fuera. Es un principio de diseño y así es como trabajamos: no es un sello ni una certificación.
Es una conversación que merece tenerse con calma, y la tenemos cuando hablemos.
Quién está detrás
Gema Muñoz
Diseño y monto estos sistemas para negocios pequeños que trabajan a medida. No vendo IA: vendo que dejes de perder trabajo por tardar en responder.
Cuando pides una demostración, hablas conmigo. No hay un equipo comercial detrás.
Empezar
Cuéntame qué recibes y te enseño cómo quedaría.
Escríbeme lo que te llega y en una demostración te lo enseño montado con un caso de tu gremio. Sin compromiso y sin presentación de ventas.